
Iglesia de Dios Pentecostal M.I
Natá
Quiénes somos
Somos una Iglesia de fe Cristiana Evangélica Pentecostal de principios trinitarios y fundamentalistas.
A nivel de nuestro concilio contamos con los siguientes objetivos:
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Estimular y promover la evangelización del mundo estableciendo esta Iglesia en todos los países que sea posible.
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Promover y fortalecer la unidad de los creyentes y mantener la coordinación de las estructuras administrativas de la Iglesia de Dios Pentecostal Movimiento Internacional.
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Vigilar porque se mantenga viva la experiencia del bautismo en el Espíritu Santo en los creyentes y la manifestación de los dones y ministerios del Espíritu Santo en la Iglesia, y estimular la búsqueda de esta gloriosa unción y sus dones.


Quiénes somos
A nivel local nuestros objetivos son:
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Alcanzar con el mensaje del Santo Evangelio a cada miembro de nuestra comunidad, haciéndoles conocer a Cristo mediante la predicación del mensaje original de la Iglesia del Señor: "Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio" Hechos 3:19
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Promover la búsqueda y la recepción de la Fidedigna Promesa del Padre: El bautismo con el Espíritu Santo (Joel 2:28-29; Hechos 1:4-8; Hechos 2:1:4).
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Mantener encendida la llama del Espíritu a través de actividades características de la Iglesia Primitiva: la oración, el ayuno, la vigilia y la imposición de manos (2 Timoteo 1:6; Hebreos 6:2; Hechos 1:14; Mateo 9:15; 1 Pedro 4:7).
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Llevar a los enfermos la Palabra de Salud Divina (Física, Mental y Espiritual) que fue predicada por Cristo y sus discípulos (Mateo 10:7-8).
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Llamar a los convertidos a una vida en santidad, integridad y reverencia para con Dios. Este llamado a la santidad implica: apartarse de la vida pecaminosa, a los deseos y pasiones desenfrenadas y separarse para el servicio a Dios. Por vida pecaminosa entendemos todo aquello que sea contra los parámetros de justicia de Dios. La santidad bíblica abarca el espíritu, el alma y el cuerpo, es decir, nuestro interior y nuestro exterior (1 Tesalonicenses 5:23; 1 Timoteo 2:9-10; 1 Pedro 3:3-4, Deuteronomio 22:5; Isaías 3:16-23; Salmos 24:3-4).
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Esperar con devoción el inminente retorno del Señor Jesucristo por su Iglesia (Lucas 21:36).